DIVERSIDAD Y ENTORNO

DIVERSIDAD Y ENTORNO

jueves, 5 de octubre de 2017

PARQUE NATURAL DE LAS MARISMAS DE SANTOÑA, VICTORIA Y JOYEL (CANTABRIA)







Monasterio de Montehano


Llegamos al momento ideal del año para visitar el Parque Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel. Desde ahora, y durante todo el otoño e invierno, este lugar nos ofrece un sin fin de oportunidades de observar una excepcional variedad y cantidad de aves. Para descargar una pequeña guía del parque haced clic aquí.
Marisma de Santoña desde el mirador de La Arenilla















La mayoría de las especies que se pueden observar en estas fechas son migrantes del norte y centro de Europa, algunas, incluso, llegan de tierras de latitudes tan al norte como la taiga, buscando regiones de clima más templado y generosas en recursos.


Canal de Boo y Montehano al fondo




















Desde la zona de las industrias conserveras, en el polígono industrial, podemos andar junto al canal de Boo y la marisma de Bengoa, y  llegar finalmente al observatorio de aves de Bengoa. 

Canal de Boo durante la bajamar















En el puerto de Santoña no es difícil observar especies tan poco habituales en la Península Ibérica como negrones (Netta spp.) y colimbos (Gavia spp). También veremos zampullín cuellinegro (Podiceps nigricollis) y cormorán moñudo (Phalacrocorax aristotelis).

Negrón común (Melanitta nigra)




















Zampullín cuellinegro (Podiceps nigricollis)




















Los "cerrados" y diques de Montehano, al pie del monasterio del mismo nombre, constituyen un espacio abierto al estuario y al canal de Hano. Zampullín cuellinegro (Podiceps nigricollis), zarapito (Numenius spp), garzeta común (Egretta garzetta), garceta grande (E. alba), gaviota reidora (Chroicocephalus ridibundus), gaviota cabecinegra (Larus melanocephalus), vuelvepiedras (Arenaria interpres), etc., son algunas de las especies que pueden observarse en este lugar.

Alrededores de Montehano
















Cerrados de Montehano
















La ría de Limpias se forma en el río Asón y confluye con la ría de Rada;  forman ambas la ría de Treto que es lo que se conoce como estuario del Asón. En Limpias el cauce del Asón se divide en diferentes canales entre los que crece abundante vegetación palustre, especialmente carrizo. Aquí pueden verse la mayoría de las aves representativas del parque y también cormorán grande (Phalacrocorax carbo), garcilla bueyera (Bubulcus ibis), rascón  (Rallus aquaticus), andarríos chico (Actitis hypoleucos), martín pescador (Alcedo atthis), etc.

Ría de Limpias
















Uno de los canales de la ría con abundante carrizo
















La ría de Escalante forma, al entrar en el estuario, el canal de Hano. Al fondo de la ría se encuentra el pueblo de Escalante y en él, un mirador con vistas a  la marisma y al Montehano. Este lugar reúne toda la variedad de especies característica del parque, y quizá tengamos ocasión de contemplar algunas menos habituales como la serreta mediana (Mergus serrator). En el Polder, ese trozo de tierra ganado a la marisma, no sería raro ver alguna especie de ánsar de presencia más esporádica: ansar piquicorto (Anser brachyrhynchus), barnacla cariblanca (Branta leucopsis) y ánsar careto (Anser albifrons). También, especies más comunes como el ánsar común (Anser anser), alcaraván común (Burhinus oedicnemus),  avefría (Vanellus vanellus), etc.
 


Ría de Escalante desde Montehano


















Marisma de Escalante y Montehano

















Ría y Polder de Escalante
















Junto al puente que cruza el canal de Hano se encuentra una zona de marisma conocida como La Saca. Es una pequeña marisma en la que es fácil moverse y con buenos emplazamientos para realizar observaciones. Se pueden observar: zarapitos (Numenius spp.), archibebes claros (Tringa nebularia), comunes (Tringa totanus), otras especies de limícolas, garza real (Ardea cinerea), gaviotas reidoras (Chroicocephalus ridibundus), etc.


Marisma La Saca
















Dique en la marisma La Saca

















El pueblo de Colindres se encuentra junto a la ría de Treto. Desde aquí se pueden realizar itinerarios que permiten prospectar gran parte del estuario y llegar hasta El Puntal de Laredo. Son innumerables las especies de limícolas que se pueden ver, tanto en la bajamar como en la pleamar, repartidas por el estuario y por la playa de  Salvé: chorlito gris  (Pluvialis squatarola), agujas (Limosa spp.), zarapitos (Numenius spp.), silbones europeos (Anas penelope), correlimos tridáctilo (Calidris alba), Charrán patinegro (Sterna sandvicensis), ostrero euroasiático (Haematopus ostralegus), etc.


Marisma de Colindres y ría de Treto
















Marisma de Colindres

















En el lado este del estuario se encuentra el Playón de Cicero. La vista del estuario es extraordinaria Hay una pasarela de madera que permite a los observadores instalarse cómodamente mientras observan la marisma. Especies que podemos observar: zarapito trinador (N. phaeopus), zarapito real (N. arquata), archibebe (Tringa spp.), etc.


Playón de Cicero
















Pasarela en el Playón de Cicero

















Entre Montehano y el canal de Boo sale la ría de Argoños al estuario. Al fondo de la ría, en el barrio de Ancillo que pertenece a Argoños, hay buenos lugares de observación: el pequeño embarcadero junto al molino de mareas de Jado, una zona de recreo con árboles desde la que se divisa la ría, o los diques que se introducen en la marisma. Se pueden ver archibebes, andarríos, espátulas, zarapitos, gaviotas reidoras, etc.


Restos del molino de mareas de la Villa
















Dique del molino de la Villa
















Ría de Argoños durante la bajamar


















Embarcadero junto al molino de Jado
















Y nada más, solo desearos un otoño-invierno repleto de interesantes y divertidas observaciones ornitológicas, y animaros a visitar las Marismas de Santoña.







sábado, 26 de agosto de 2017

UN PASEO POR LOS MONTES TOROZOS

El paseo de esta mañana, como el de cualquier otro día, tenía por objeto ver el mayor número posible de aves y convencerme de que no todo está perdido, que todavía hay una diversidad susceptible de admirar con solo realizar un corto paseo por el campo. Por ese campo cercano, de cualquiera de nuestros pueblos, sin necesidad de ir a ningún lugar más o menos remoto, de esos que reunen no se cuántas figuras de protección que no suelen servir para nada ...o para muy poco. De modo que salí del pueblo en dirección al Teso de la Horca (topónimo ciertamente inquietante). 

Teso de la Horca (Valladolid)

Un teso es un terreno elevado de superficie plana que recibe el nombre de páramo, del que se desciende a zonas más bajas a través de las cuestas. Los páramos están rematados por una capa de caliza y el suelo que la cubre suele ser poco fértil y de escaso interés agrícola.






El páramo

Subo por el camino que lleva al teso. Arriba, en el páramo, tres elanios planean y se ciernen en el aire en busca de  presas. Un aguilucho lagunero vuela bajo,  de vez en cuando, tras un repentino quiebro, se tira al suelo y enseguida aparece de nuevo y reanuda el vuelo. A lo lejos,  una hembra de aguilucho pálido se remonta sobre los baldíos.



Elanio común (Elanus caeruleus)
Camino junto al borde del páramo. Dos águilas reales se levantan del suelo. Una se posa en un almendro y la otra emprende el vuelo hacia unos árboles algo más lejanos. Abajo,  dos aguiluchos cenizos siguen el perímetro del teso volando sobre las cuestas.

Continúo orillando el páramo.  En un vuelo elegante, pausado y rectilíneo, en el que alterna planeos con profundos batidos, el águila del almendro se aleja hacia donde se posó su compañera y desaparece entre los árboles. 






En un lindero, junto a una parcela y a pocos metros  aparece una corza que cruza ante mí. Unos cuantos brincos y desciende por la cuesta hasta perderse en una franja de pinos más abajo.

Juvenil de alcaudón común (Lanius senator)





Entro en un camino que discurre por el páramo; se ven algunos juveniles de alcaudón común sobre zarzas y arbolillos. Un joven halcón peregrino aguanta un rato posado en un montón de piedras y algunas currucas cabecinegras se mueven entre las zarzas que flanquean el camino. En el cielo, un águila calzada.







Halcón peregrino joven




















Búho campestre (Asio flammeus)

Al pasar junto a una zona de herbazal, se levantan tres búhos campestres que vuelven a posarse un poco más allá, alguno al descubierto. Avanzo un poco y salen otros dos, un poco más y otro búho aparece, cruza el camino y se posa sobre unas piedras. ¡Esto sí que no me lo esperaba!











Búho campestre

Estoy llegando al borde del teso para comenzar a bajar y seguir el camino de vuelta, pero antes oigo el reclamo de una ganga ortega que se levanta de un campo pedregoso y vuela describiendo un amplio círculo hasta tomar tierra a lo lejos.


Vuelvo contento y esperanzado. Siempre se dice lo mismo: todavía hay tiempo para reaccionar y cambiar nuestra actitud hacia el medio ambiente ¿De verdad seremos capaces y llegaremos a tiempo?
























sábado, 15 de julio de 2017

BÚHOS EN EL PARQUE REGIONAL DEL SURESTE (MADRID)


El pasado 2 de julio, a lo largo de los siete kilómetros que hay entre la laguna del Campillo y el Soto de las Juntas, hemos visto tres búhos reales (Bubo bubo). Nos parece un buen número de aves y eso que no recorrimos el tramo comprendido entre Casa Eulogio y Las juntas, donde casi siempre se ve alguno.

El primer búho lo localizamos en el Pico Coberteras (Rivas-Vaciamadrid), donde el río Manzanares, dejado atrás el paraje conocido como Casa Eulogio, cambia bruscamente el curso que lo llevaba hacia el este, para dirigirse hacia el suroeste. Es en esa punta del cortado donde observamos posada a esta excepcional pero discreta rapaz nocturna.

Juvenil de milano negro

Milano negro adulto
La zona del Parque Regional del Sureste donde nos encontramos alberga una buena población reproductora de milano negro (Milvus migrans). En estos primeros días de julio son muchos los juveniles de esta especie a los que se ven volando con los adultos o posados en las ramas de los árboles, desde donde lanzan extraños gritos que poco o nada tienen que ver con el característico chillido de los adultos. Caminando junto a la margen izquierda del Manzanares, no dejamos de verlos volar paralelos al cantil fluvial o remontarse sobre este; pronto llegarán los días en que animados por el impulso migratorio se dirijan hacia el sur y crucen el estrecho hacia sus áreas de invernada. Para los jóvenes, este viaje será una primera experiencia no exenta de peligros.

Seguimos avanzando por la orilla del río y, unos cientos de metros antes de llegar a la laguna del Soto de las Juntas, descubrimos, al cobijo de una sombra del roquedo, al segundo búho.







Zampullines cuellinegros en la laguna del Soto de las Juntas

Llegamos así a la laguna del Soto de las Juntas, conocida también por laguna de Los Veneno. Aquí vemos algunos somormujos lavancos (Podiceps cristatus), zampullines cuellinegros (Podiceps nigricollis), zampullines comunes (Tachybaptus ruficollis), sobre todo fochas (Fulica atra), un calamón fugaz (Porphyrio porphyrio) y algunas cigüeñuelas (Himantopus himantopus).







Cigüeñuela




















Barranco del búho
Desandamos el camino andado y nos dirigimos a la laguna del Campillo. Una vez allí, entramos unos centenares de metros en la finca El Piul y nos encontramos con el tercer búho posado junto a una grieta, en una parte de la pared en sombra, a pocos metros del Barranco del Búho, que es una zona del cantil donde la erosión ha formado un estrecho barranco.




En Madrid el búho real se distribuye por la mitad noroccidental de la Comunidad, donde lo encontramos preferentemente por encima de los 800 m., y por el sureste, donde ocupa fundamentalmente los cortados fluviales de los ríos Jarama, Manzanares y Henares. El búho real no está incluido en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas (Real  Decreto 139/2011, de 4 de febrero), pero tiene la categoría de vulnerable en el Catálogo Regional de Especies Amenazadas de la Comunidad de Madrid (Decreto 18/1992 de 26 de marzo).


Búho real en un posadero en los cortados del río Henares
En los cantiles del henares, en la zona de Mejorada del Campo, una pareja inició la puesta en los primeros días de febrero,  y aunque pudimos comprobar que la hembra completó el periodo de incubación, no  llegamos a determinar el resultado final de la cría por la distancia a la que se encontraba el nido y la poca visibilidad de su interior.




Cortados en la zona de Las Islillas (Mejorada del Campo)

Queremos destacar también la presencia de otra rapaz nocturna, el cárabo (Strix aluco), al que hemos detectado ocupando oquedades en el roquedo. Decir también, que en una ocasión lo sorprendimos después de capturar un gazapo, mientras lo acosaban unas obstinadas urracas (Pica pica). El conejo, muy abundante en todo el Parque del Sureste, debe de constituir una presa importante en la dieta de estas rapaces, en especial en la del búho real.




Cortados del río Jarama en Velilla de Sán Antonio

En lo que se refiere a una pareja que ha criado con regularidad en los últimos años en los cortados del Jarama próximos a Velilla de San Antonio, no ha anidado en ellos esta temporada, al menos en los dos nidos que utilizaba habitualmente. Desconocemos la causa del abandono este año de las dos repisas en las que alternaba las puestas pues la zona, a nuestro juicio, es idónea para esta rapaz. Durante el seguimiento que hicimos de la pareja a lo largo del invierno ya sospechábamos que no iban a ocupar ese territorio.




Cortados entre S. Martín de la Vega y la Presa del Rey



Sin embargo, sí hemos podido confirmar la reproducción de una pareja con el resultado de cuatro pollos en los cantiles del entorno de la Presa del Rey, cerca de la confluencia de los ríos Manzanares y Jarama.






Presa del Rey


En resumen, una mañana pródiga en avistamientos de esta singular rapaz nocturna, cuya población en la Comunidad de Madrid parece haberse recuperado algo en las últimas décadas. Esperemos que continúe en esta línea.
























lunes, 26 de junio de 2017

HUMEDAL EN LA PROVINCIA DE TOLEDO

En estos primeros días tras el solsticio, el calor sigue apretando fuerte en el centro peninsular. Terminó oficialmente esta atípica primavera, aunque ya se había consumido muchos días antes convirtiéndose en un prematuro y sofocante verano. Pese a las amenazadoras máximas de temperatura previstas para hoy (40 grados en el sur de la comunidad) decidimos visitar unas graveras de la provincia de Toledo lindando con la de Madrid que mantienen una importante cantidad de agua pese al rigor climático que padecemos.

En la láguna formada por inundación de la antigua gravera, distinguimos dos zonas: la norte, de menor profundidad y con isletas de vegetación, y la sur,  que parece ser más profunda y con vegetación más reducida.
Al llegar  vemos un grupo de cigüeñuelas (Himantopus himantopus) posadas en una zona de agua somera con vegetación acuática. Descansan tranquilas pero al adentrarnos en la laguna levantan
Cigüeñuela

el vuelo inquietas en medio de una gran algarabía, volando en círculo sobre nosotros.

Una franja de tierra cubierta con carrizos y algunos tarajes atraviesa la laguna, dividiéndola en las dos zonas descritas. Nos adentramos por ella y desde allí, a lo lejos en el agua, junto a un grupo de fochas, un macho de malvasía cabeciblanca (Oxyura leucocephala) destaca por el reflejo del sol en su cabeza. El ave se sumerge con frecuencia emergiendo unos segundos después a cierta distancia de donde se zambulló.
Macho de malvasía cabeciblanca

Observando sus movimientos acabamos descubriendo otras 3 malvasías: un segundo macho y dos hembras.

El pasillo de vegetación que va de una orilla a otra debe de ser un paso habitual de jabalíes como lo demuestra el rastro que han dejado sus huellas en el blando sustrato. Se detecta fácilmente la presencia del carricero tordal (Acrocephalus arundinaceus) por su canto característico, pero no se escucha ningún carricero común (Acrocephalus scirpaceus).



Hembra de malvasía cabeciblanca
Avanzamos a cubierto de los carrizos y en un tramo de orilla pedregosa encontramos una pareja de chorlitejos chicos (Charadrius dubius) con dos pollos completamente emplumados. En la parte más profunda de la laguna algún somormujo lavanco (Podiceps cristatus) nada en compañía de las  crías que le reclaman comida. También se ve algún zampullín cuellinegro (Podiceps cristatus) cebando a sus pollos o llevándolos sobre la espalda.


Zampullines cuellinegros










Una garza imperial (Ardea purpurea) se desplaza por distintos puntos de la zona norte de la laguna, también  prospectada por una pareja de aguiluchos laguneros (Circus aeruginosus).



Garza imperial










Entre las anátidas destaca un grupo de unos 20 patos colorados (Netta rufina), todos ellos en plumaje de eclipse; hay también algunos porrones europeos (Aythya ferina).




Pareja de aguiluchos laguneros










Pero la sorpresa más grata resultó ser la presencia de un par de porrones pardos (Aythya nyroca) en una gravera próxima separada de la otra por un camino.






Porrón pardo al fondo y pato colorado en primer término









En el total de aves presentes en este humedal la focha (Fulica atra) es el ave acuática que más efectivos presenta, tanto adultos como juveniles.También está presente la gallineta (Gallinula chloropus) y el rascón (Rallus aquaticus).















Río Majones. Pirineo de Huesca

Río Majones. Pirineo de Huesca

Meandros del río Aragón Subordán. Pirineo de Huesca.

Meandros del río Aragón Subordán. Pirineo de Huesca.

Nube en El Pardo (Madrid)

Nube en El Pardo (Madrid)